Índice del Artículo
- Introducción: ¿Qué es la coprofagia canina y por qué ocurre?
- Causas Médicas: Cuando el Cuerpo Pide Ayuda
- Deficiencias nutricionales y mala absorción
- Enfermedades subyacentes
- Causas Conductuales: Descifrando la Mente de tu Perro
- Comportamiento aprendido de la madre
- Ansiedad, estrés o aburrimiento
- Búsqueda de atención
- Miedo al castigo
- Solución 1: Chequeo Veterinario y Optimización de la Dieta
- Solución 2: Manejo Ambiental y Limpieza Inmediata
- Solución 3: Enriquecimiento Ambiental y Ejercicio
- Solución 4: Entrenamiento de Comandos Clave
- ¿Funcionan los productos para evitar la coprofagia?
- La importancia de la salud integral en Reto Rescate
- Conclusión: Un problema con solución a base de paciencia
- Preguntas Frecuentes (FAQs)
Coprofagia Canina: Por Qué tu Perro se Come sus Heces y 4 Soluciones Efectivas
Si te has encontrado con la desagradable sorpresa de que tu perro se come sus heces y no sabes cómo evitarlo, respira hondo. Este comportamiento, conocido técnicamente como coprofagia canina, es más común de lo que crees y, aunque nos resulte repulsivo, tiene explicaciones que van desde lo médico hasta lo conductual. La solución principal implica un enfoque de cuatro frentes: primero, visitar al veterinario para descartar problemas de salud; segundo, gestionar el ambiente manteniendo la zona limpia; tercero, enriquecer su día a día para combatir el aburrimiento y el estrés; y cuarto, reforzar el entrenamiento con comandos clave.
Causas Médicas: Cuando el Cuerpo Pide Ayuda
Antes de asumir que es una «mala costumbre», es fundamental descartar que la coprofagia sea un síntoma de un problema de salud. A menudo, el perro no lo hace por gusto, sino porque su cuerpo se lo pide.
Deficiencias nutricionales y mala absorción
Esta es una de las causas médicas más investigadas. Si la dieta de tu perro es de baja calidad o no es adecuada para su etapa de vida, puede que no esté absorbiendo todos los nutrientes que necesita.
- Dieta pobre: Alimentos con muchos «rellenos» y poca proteína de valor biológico pueden dejar al perro con «hambre» de nutrientes.
- Insuficiencia pancreática exocrina (IPE): Es una condición en la que el páncreas no produce suficientes enzimas digestivas. Como resultado, la comida pasa por su sistema sin ser digerida adecuadamente, y las heces resultantes todavía contienen nutrientes, lo que las hace «atractivas» para el perro.
- Parásitos intestinales: Gusanos y otros parásitos pueden «robar» los nutrientes del perro, llevándolo a buscar fuentes alternativas, incluidas sus propias heces.
Enfermedades subyacentes
Ciertas enfermedades que aumentan el apetito de forma descontrolada (polifagia) también pueden llevar a la coprofagia. Condiciones como la diabetes, el síndrome de Cushing o tratamientos con esteroides pueden hacer que el perro sienta tanta hambre que recurra a comer cualquier cosa, incluyendo sus excrementos.
Causas Conductuales: Descifrando la Mente de tu Perro
Si el veterinario ha confirmado que tu perro está completamente sano, la causa de la coprofagia es, muy probablemente, conductual.
Comportamiento aprendido de la madre
Es completamente normal y natural que una perra madre se coma las heces de sus cachorros durante las primeras semanas de vida. Lo hace para mantener el nido limpio y proteger a su camada de posibles depredadores atraídos por el olor. Algunos cachorros pueden aprender este comportamiento por imitación.
Ansiedad, estrés o aburrimiento
Un perro que pasa muchas horas solo, sin estimulación física o mental, puede desarrollar comportamientos compulsivos para liberar energía o calmar su ansiedad. La coprofagia puede convertirse en uno de ellos. Es una forma de «darse algo que hacer» en un entorno aburrido.
Búsqueda de atención
Los perros son increíblemente inteligentes. Si cada vez que se acerca a sus heces, tú corres hacia él gritando y prestando toda tu atención, puede aprender rápidamente que esa es una forma infalible de que interactúes con él. Para un perro que se siente solo, incluso la atención negativa es mejor que ninguna atención.
Miedo al castigo
Este es un punto crucial. Si en el pasado has castigado a tu perro por hacer sus necesidades dentro de casa, podrías haber creado una asociación negativa. El perro, por miedo a la reprimenda, puede optar por «hacer desaparecer la evidencia» comiéndose sus propias heces. Es un ciclo trágico creado por un malentendido en la comunicación.

Solución 1: Chequeo Veterinario y Optimización de la Dieta
Como hemos visto, el primer paso no es negociable.
- Visita a tu veterinario: Explícale el problema en detalle. El profesional probablemente realizará un examen físico y un análisis de heces para descartar parásitos. En algunos casos, puede recomendar un análisis de sangre para comprobar el funcionamiento de sus órganos y descartar enfermedades.
- Evalúa su alimentación: Habla con tu veterinario sobre la comida que le estás dando. Asegúrate de que sea un alimento de alta calidad, apropiado para su edad, tamaño y nivel de actividad. Una dieta rica en proteínas digestibles y con los nutrientes adecuados puede, en muchos casos, resolver el problema si la causa es nutricional. Organizaciones como la World Small Animal Veterinary Association (WSAVA) ofrecen guías para ayudar a los dueños a seleccionar alimentos de calidad.
Solución 2: Manejo Ambiental y Limpieza Inmediata
La forma más directa de evitar que tu perro se coma sus heces es impedirle el acceso a ellas.
- Supervisión constante: Acompaña siempre a tu perro al jardín o en sus paseos para hacer sus necesidades. Llévalo con correa.
- Recogida inmediata: Tan pronto como defeque, utiliza un tono alegre y prémialo con un snack de alto valor (como un trozo de pollo o queso) mientras te alejas con él de la zona. Luego, vuelve tú solo y recoge las heces inmediatamente. El objetivo es enseñarle que «dejar las heces en el suelo y mirar a su humano» es mucho más gratificante que comérselas.
- Limpieza exhaustiva: Si ocurre un accidente en casa, límpialo a fondo con un limpiador enzimático. Estos productos, como explica la Humane Society of the United States, destruyen las moléculas de olor, evitando que el perro se sienta atraído a ese mismo lugar en el futuro.
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Solución 3: Enriquecimiento Ambiental y Ejercicio
Si la causa es el aburrimiento o el estrés, la solución es enriquecer su vida. Un perro cansado y mentalmente estimulado es un perro feliz que no necesita buscar «entretenimientos» extraños.
- Aumenta el ejercicio físico: Asegúrate de que sus paseos sean de calidad. No solo caminar, sino también correr, jugar a la pelota o nadar si es posible.
- Proporciona estimulación mental: Los juegos de olfato son increíblemente efectivos para cansar a un perro. Usa alfombras olfativas (snuffle mats) o simplemente esconde premios por la casa para que los busque.
- Utiliza juguetes interactivos: Los juguetes rellenables tipo Kong, llenos de comida congelada, pueden mantenerlo ocupado durante largos periodos, especialmente cuando se queda solo. Medios como El País a menudo destacan la importancia de estos juguetes para el bienestar canino.
Solución 4: Entrenamiento de Comandos Clave
Reforzar el entrenamiento de obediencia te dará herramientas para gestionar la situación en tiempo real.
- «Deja» (o «Suelta»): Este comando es vital. Enséñale a ignorar o soltar objetos a cambio de una recompensa de mayor valor. Practica con juguetes y comida antes de intentar usarlo en la situación real.
- «Ven» (o «Aquí»): Una llamada fiable te permite alejar a tu perro de la situación inmediatamente después de que haya defecado, dándote tiempo para premiarlo y luego limpiar.

¿Funcionan los productos para evitar la coprofagia?
Existen en el mercado productos y aditivos que se añaden a la comida para hacer que las heces tengan un sabor desagradable. Su efectividad es muy variable. Algunos perros responden bien, mientras que otros los ignoran por completo. Pueden ser una herramienta de apoyo, pero nunca deben sustituir las soluciones veterinarias, de manejo y conductuales, que son las que atacan la raíz del problema.
La importancia de la salud integral en Reto Rescate
En Reto Rescate, entendemos la coprofagia como una señal de que algo no va bien. Muchos de nuestros rescatados llegan con parásitos, desnutrición o altos niveles de estrés, todos factores de riesgo para este comportamiento. Nuestro protocolo siempre incluye desparasitación, una dieta de alta calidad y un plan de enriquecimiento para asegurar su bienestar físico y mental. Cada compra en nuestra tienda solidaria nos ayuda a cubrir los costes de estos tratamientos integrales. Si quieres darles un hogar donde seguir floreciendo, visita nuestra página de adopciones.
"No puedes cambiar el pasado de un animal, pero en tus manos está reescribir su futuro."
Conclusión: Un problema con solución a base de paciencia
Para finalizar, si tu perro se come sus heces, recuerda que no lo hace para molestarte. Es una comunicación que debemos aprender a interpretar. Con un enfoque metódico que combine la visita al veterinario, una buena gestión del entorno, la estimulación de su mente y cuerpo, y un entrenamiento positivo, la gran mayoría de los casos de coprofagia canina pueden resolverse.
La paciencia y la consistencia son tus mejores aliados. Y si decides apoyar a Reto Rescate, estarás ayudando a que otros perros reciban esa misma dedicación para superar sus problemas y tener una vida plena.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
1. ¿Por qué mi perro se come las heces de otros animales, como las de gato? Esto es bastante común. Las heces de los gatos suelen tener un alto contenido de proteínas, lo que las hace muy «atractivas» para los perros. La solución es la misma: manejo ambiental, es decir, mantener el arenero del gato fuera del alcance del perro.
2. ¿La coprofagia es peligrosa para la salud de mi perro? Sí, puede serlo. Al comer heces (propias o de otros), el perro puede reinfectarse con parásitos intestinales o contraer nuevas enfermedades. Por eso es importante atajar el problema.
3. Mi cachorro se come sus heces, ¿es normal? En cachorros muy jóvenes, puede ser un comportamiento exploratorio o aprendido de su madre. Muchos lo superan por sí solos. Sin embargo, es importante aplicar las técnicas de limpieza y manejo para evitar que se convierta en un hábito arraigado.
4. ¿Castigar a mi perro cuando intenta comerse sus heces es efectivo? No, es contraproducente. El castigo puede generar miedo y ansiedad, empeorando el problema. El perro podría empezar a hacerlo a escondidas o más rápido para evitar el castigo. El refuerzo positivo (premiar por ignorar las heces) es mucho más efectivo.
5. ¿Existen razas más propensas a la coprofagia canina? No hay evidencia científica concluyente que demuestre que una raza sea genéticamente más propensa que otra. Es un comportamiento que puede aparecer en cualquier perro, independientemente de su raza, tamaño o edad.







